Información sobre: oferta/demanda educativa
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La elección de estudios y formación tiene tanta importancia que es preciso estar bien informado para no equivocarse.
El primer paso para realizar una buena elección es informarse. Pero para elegir es necesaria la información, y ésta hay que tomarla del entorno y de los demás.
Pero la información hay que saber dónde está para poder cogerla, reunirla, ordenarla, actualizarla, sistematizarla y explicarla.
La clave está en procesarla, gestionarla e interpretarla eficazmente para transformarla en conocimiento, es decir, utilizarla para la toma de decisiones.
La diversificación de los estudios que pueden cursarse y la complejidad del mercado laboral hacen más necesario que exista una información útil y accesible sobre los tramos del proceso de toma de decisiones.
Pero recibir mucha información no es condición sine qua non para estar bien informado. Muy al contrario, la sobreinformación puede a veces ser más perjudicial que la poca pero buena información.
Un exceso de información converge en información sin contenido, saturación, desorientación, indecisión...
